Elige un periodo mensual uniforme
Usa un mes para cada partida. Convierte importes semanales a una media mensual con × 52 ÷ 12 y los anuales con ÷ 12. Un presupuesto semestral también sirve, pero convierte alquiler e ingresos al mismo periodo antes de compararlos.
Anota ingresos y ayudas disponibles
Incluye el salario neto, apoyos regulares y fondos disponibles para los gastos de vida. Si una beca o préstamo llega una vez por semestre, repártelo entre los meses que debe cubrir. Separa turnos inciertos, regalos o trabajos aún no confirmados. Un préstamo aporta dinero ahora y exige devolverlo después; no es un ingreso ganado.
Separa gastos fijos y variables
Entre los gastos fijos o programados están alquiler, suministros, teléfono, transporte, seguro y pagos mínimos de deuda. Los variables pueden incluir comida, materiales, ocio y viajes. Añade suscripciones y cargos pequeños; revisar movimientos recientes ayuda a recordarlos.
Calcula el saldo del mes
Saldo mensual = ingresos del mes − gastos del mes. Un saldo positivo puede asignarse a ahorro, recibos irregulares o deuda. Un saldo negativo indica que conviene revisar fechas, partidas omitidas y gastos recurrentes. La operación no decide qué gasto recortar ni si conviene pedir un préstamo.
Usa la calculadora de presupuesto estudiantil
- Define el mes y expresa cada ingreso en ese periodo.
- Añade cada gasto una sola vez, sin duplicar alquiler o ayudas.
- Revisa el saldo y actualiza el plan cuando cambien alquiler, clases u horas de trabajo.
Las ayudas, impuestos, condiciones de préstamos y costes locales dependen del centro y lugar. Confirma la información con la entidad correspondiente.